Baños termales al aire libre
Las experiencias termales al aire libre te permiten disfrutar de la naturaleza incluso en los días más gélidos, relajándote y entrando en calor a la vez que cuidas tu cuerpo. Estas aguas cálidas, ricas en sulfatos, calcio y magnesio, tienen propiedades mineromedicinales que aportan múltiples beneficios para tu salud y bienestar.
Mejores ubicaciones
- El lago termal de Alhama de Aragón, el más grande en Europa, ofrece una experiencia única de relajación, dentro del complejo del Balneario Termas Pallarés. Sus aguas cristalinas, de propiedades medicinales reconocidas desde hace siglos, mantienen una temperatura constante de 32 grados durante todo el año.
- Las termas de Prexigueiro, en Ribadavia, cuentan con un circuito termal al aire libre formado por cinco pozas de agua caliente, denominado “Kumano Kodo”, que hace referencia al camino de peregrinación japonés del mismo nombre. Además, las termas cuentan con un spa y dos pozas de agua fría, y en el complejo se pueden realizar distintos tratamientos. Todo ello en un entorno natural rodeado de bosques.
- Conocida popularmente como la Fuente de los Chorros, la Fontcalda es un balneario natural perfecto para relajarse en un entorno natural incomparable, con aguas a 28 grados. Se encuentra situado entre las sierras de la Mola y el Crestall, en Gandesa, a 81 kilómetros de Tarragona capital, junto a un santuario del s. XIV al que antiguamente se iba en peregrinación.
- En La Rioja, las pozas de Arnedillo te esperan con sus aguas cálidas que emergen a más de 50 grados (aunque la temperatura en los tres espacios dentro las pozas puede rondar entre los 30 y 40 grados), perfectas para combatir el frío invernal (y además, gratis).
